Leaving Home Safety
Al & Shawn
   Los injertos de piel se hacen en tres pasos. Primero, se quita la piel herida con cuchillos especiales. Segundo, se toma una rebanada de piel sana de otra parte del cuerpo. Tercero, se coloca la rebanada de piel sana encima de donde estaba la piel quemada. Así se facilita el saneamiento de las heridas.
   Si las heridas son muy grandes, a veces hay que procesar las rebanadas de piel sana para que cubran una superficie mayor. Esto se hace creando agujeritos pequeños en las rebanadas de piel a ser injertada, tal como se ve en la imagen. Lamentablemente, esos agujeritos se quedan marcados de por vida sobre el cuerpo del paciente.